martes, 7 de mayo de 2013

Las Semillas I. Características generales.



 Las semillas I. Características generales:
 
El cultivo de plantas resulta una actividad gratificante al observar su evolución a lo largo del tiempo. Partimos de una semilla, aunque hay especies que se reproducen principalmente por otros métodos como por ejemplo el mirto (Myrtus communis L.) por esquejes o  lirios como los del género Iris por división, ect.  Pero ¿qué es una semilla? Una semilla contiene el embrión de lo que será la planta un tiempo después de la germinación.
 

Partes de la semilla:

Esquema de una semilla con sus partes



La radícula es la parte del embrión que emerge primero tras la protusión de la cubierta. Una vez fuera se convierte en una auténtica raíz, produciendo pelos radicales absorbentes y raíces secundarias.
La plúmula es una yema apical y que originará el tallo.
El hipocotilo es el espacio entre la radícula y la plúmula.

Los cotiledones son las hojas primordiales que adquieren la función de primeras hojas o de reserva alimenticia. Las plantas monoicotiledóneas presentan solo un cotiledón (Ej. gramíneas), las plantas dicotiledóneas presentan dos cotiledones (Ej. mayoría de angiospermas).

El Endospermo es la reserva alimentaria contenida en la semilla. Es triploide (3n), debido a la fusión de un núcleo espermático  con los núcleos centrales de la ovocélula durante la fecundación (ver esquema del ciclo reproductivo de las plantas).

El Hilio es como una cicatriz, es el sitio donde estuvo unida la semilla al fruto.

El Epispermo es la cubierta exterior, está formada por la testa. En las angiospermas existe una cubierta situada debajo de la testa denominada tegumento. La función de la testa es de defensa frente al exterior y evita la perdida de agua de la semilla. Sobre esta superficie, podemos ver el micrópilo que es como un pequeño poro, a través del cual se había producido la entrada del tubo polínico en el óvulo y por donde se dirige la radícula en la germinación.

Aunque la producción de semillas es sexual, es necesaria la intervención de un  insecto para que tenga lugar la polinización.

Tras la polinización, la planta desarrolla frutos que contendrán las semillas. Podemos definir "fruto" como un órgano perteneciente a la flor (concretamente el ovario) que se desarrolla tras la fecundación, conteniendo las semillas hasta que maduran. Existen muchos tipos de frutos (ver apartado: Los frutos II. Clasificación).

Debido a que las plantas no pueden desplazarse, la necesidad de reproducirse para dar lugar a la siguiente generación para perpetuarse y también para la colonización de nuevos ambientes ha hecho que las plantas desarrollen diferentes estrategias para la diseminación de las semillas para que se dispersen. Algunas semillas viajan por medio del viento desarrollando estructuras con alas (Ej. semillas de arce) o con penachos de pelos (vilano), otras se desplazan por el agua, otras por medio de animales o el ser humano al llevar estructuras a modo de gancho (Ej. Medicago polymorpha L.) y otras semillas se dispersan por la propia explosión de la apertura del fruto(Ej. Pepinillo del diablo).

 

Tipos de dispersión de semillas:

Anemocoria: Aquellas semillas que por tamaño o peso son más ligeras, son transportadas por el viento lejos de la planta "padre". Muchas plantas como las pertenecientes a la familia Asteraceae tienen este tipo de dispersión. En otros casos presentan alas a modo de aspa que les permite girar, teniendo la misma función.
 
 

Hidrocoria: Las plantas que se sitúan en ambientes acuáticos o cercanos a ellos, aprovechan el agua como medio de transporte de las semillas. Éstas flotan en el agua y se desplazan hasta alcanzar un lugar idóneo para su germinación. Un ejemplo de esta forma de dispersión es el coco que puede permanecer en el mar durante un tiempo considerable hasta llegar a alguna playa.
 
Zoocoria: Este tipo de dispersión tiene como protagonistas a los animales en dos modalidades.  La primera modalidad consiste en la ingestión del fruto y tras la digestión, las semillas son excretadas (endozoocoria). La otra modalidad consiste en portar las semillas de forma casual debido a que han caído sobre el pelaje del animal o bien porque la parte externa de la semilla puede llevar ornamentaciones como ganchos o simplemente una cubierta pegajosa (ectozoocoria). También los humanos actúan como dispersadores de semillas.

 
Auto-dispersión (Balocoria): Este tipo de dispersión se produce cuando los frutos maduros estallan por presión, proyectando las semillas a una larga distancia. Un claro ejemplo es el "pepinillo del diablo" (Ecbalium elaterium L.).